LIBROS, DOCUMENTALES, FACEBOOK...

"Río Madre", primer libro que resume en leyendas e historia un viaje por la antigua Indochina, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHS0pJWmlHZ0lvZDA

"Trémula Pagoda, Corazón Esmeralda", segundo libro con apuntes y vivencias de varios viajes por Tailandia, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHc3NxZVk5UUM2S3M

"El viaje es lo de menos", selección de treinta y cuatro textos, redactados en viajes por Asia y América, que conforman el tercer libro:

http://drive.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHeHlaNXlDN09vaEk/view?usp=sharing

Todos los documentales subidos a Youtube:

http://www.youtube.com/user/Botitas2006

Facebook y últimas noticias:

BLOG LIBRE DE PUBLICIDAD Y PATROCINIOS Aquí no encontrarás espacios publicitarios, y tampoco se va a pretender "colocarte" un seguro de viajes, una agencia o un buscador de hoteles o vuelos. Por supuesto que no se te va a vender nada por puro interés comercial, ni encontrarás referencias a agencias -oficiales o no- de turismo. Aquí no se te va a recomendar dónde dormir o comer, ni siquiera cómo moverte porque gestionar todo eso en destino, compañero/a, es la pura esencia de viajar y ya lo sabes hacer tú solo/a. Yo no te voy a intentar adoctrinar, señalar el camino, robar lo vital: el placer de viajar y descubrir por ti mismo/a. Éste, después de años de recorrido, pretende seguir siendo solo un blog escrito de viajero a viajero/a; un blog de las emociones que, para lo bueno y lo malo, regalan la ruta y la convivencia en otras culturas, con otros seres; un blog donde todas y cada una de las experiencias que se cuentan se han financiado de mi bolsillo, han dibujado la más amplia sonrisa en mi rostro, han rodado por mis mejillas transformadas en lágrimas y siempre, siempre, han marcado el latido en mi corazón; un blog, en resumen, de viajero siempre en construcción que pretende ser tan honesto como respetuoso contigo. Sin engaños, sin publicidad.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Intro India 6.0

Desde ya montando el próximo vídeo: India norte por Srinagar, Ladakh, Himachal Pradesh y Chandigarh. Si no me retraso, en un mes estará listo.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Día 98: Estación final

Me he liado a la mañana por la zona de Victory Monument y se ha hecho tarde para volver a Thonburi. No es que ésta sea una zona visualmente atractiva pero quería agenciarme unas camisetas de Rudedog y, por el camino, me he topado con una mezquita que, como casi siempre, es un lugar apacible para descansar un rato (doce kilómetros de pateada me he metido entre ida y vuelta, suerte que el día no ha salido pesado). Me gustó lo del atardecer de ayer y hoy repito, aunque la última colada me tapa un poco las vistas :-) Queda lo más bonito del viaje: volver a casa. De los himalayas indios a los templos más recónditos de Camboya, de la gastronomía y naturaleza exhuberante de Vietnam al silencio translúcido de los templos lao o tailandeses. Cien días de aventura al límite, de batalla diaria. Miles de kilómetros con la pasión de quien entiende que solo hay una manera de viajar: moviéndose e interactuando con locales. Hora de pausar este blog de viajero hasta la próxima salida. En el entretanto, hay mucho vídeo por editar. Gracias de corazón a todos los que habéis aguantado ahí día tras día durante esta locura porque vuestro ánimo ha sido mi aliento, y de veras que ha tocado pasarlo muy mal durante muchos días en esta etapa final. Han sido cien días pero fueron tres años y un día de penitencia, como una condena. Interpretando otro de los dichos de mi madre, "con ilusión la burra no pierde el paso". Y ése ha sido siempre vuestro mérito.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Día 97: Bangkok casi al final

Regreso de Phetchaburi a organizar la maleta que, gracias a lo que se llevó mi hermano, ha sido coser y cantar. ¡¡¡Ufff, qué lejos queda Srinagar!!! Se ha quedado una tarde plácida en la azotea para ver la puesta de sol en Bangkok con una cervecita. Mañana último día de trajín y otro viaje a Thonburi, la orilla occidental de la capital, que me moló mucho el otro día. Seguro que quedan nuevos templos que descubrir por allí. Y ahora toca pensar en el futuro, claro. Por lo pronto descansar, volver a currar y reorganizar finanzas, lo fácil; interiorizar la decepción y derrota por lo perdido, lo chungo. También asumir que es casi imposible que vuelva a repetir un viaje tan largo por mi manera de viajar tan inquieta, con el cansancio que conlleva, y por encima de eso porque llega un momento en que esto se hace rutina y no aporta los mismos valores y virtudes deseables e inherentes al contacto con otras culturas. Solo está claro Argentina con mi hermano Iñaki para dos mil dieciocho, un país que me molaría unir con unos días en Perú, pero todo depende de la cantidad de días de que disponga él para salir. De ahí en adelante, cualquier cosa.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Día 96: Phetchaburi, mon amour

Templos soberbios con detalles en estuco, templos ondulados repletos de murales y nostalgia, templos de tejados níveos y chofas reviradas, templos de época jemer y corroída piedra laterita,... Templos y más templos. Phetchaburi es una ciudad desbalagada y fea en ocasiones, pero la calidad y cantidad de sus santuarios obliga al viajero a juzgarla con benevolencia porque sabe qué tesoros se esconden aquí. Ya me pareció una mina años atrás y estos días me lo ha confirmado. Mañana regreso a Bangkok y relax antes de volar a la tierra. El día noventa y nueve, volar, el cien, el más hermoso de toda esta historia de alegrías y penas: el hogar.

martes, 12 de diciembre de 2017

Día 95: Wat Tham Khao Luang

Uno de los templos-cueva (otros los llaman templos rupestres) más famosos de Tailandia es el de Khao Luang en Phetchaburi. Amén del rosario de imágenes de Buda que suelen acarrear estos lugares, esta cueva destaca por tener dos oquedades naturales a través de las que se filtra la claridad. El resultado es un mundo de semi-penumbras y humedad en el que el silencio solo se ve alterado por las gotas que caen golpeando contra el suelo. Un lugar mítico para cualquier amante del arte budista Thai. La tarde se me ha ido haciendo limpieza de piños, que aquí es una ganga (no llega a viente euros) y ya me tocaba. Mañana templos de Phetchaburi, un lugar del que tengo un recuerdo fabuloso por la profusión y calidad de éstos.