LIBROS, DOCUMENTALES, FACEBOOK...

"Río Madre", primer libro que resume en leyendas e historia un viaje por la antigua Indochina, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHS0pJWmlHZ0lvZDA

"Trémula Pagoda, Corazón Esmeralda", segundo libro con apuntes y vivencias de varios viajes por Tailandia, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHc3NxZVk5UUM2S3M

"El viaje es lo de menos", selección de treinta y cuatro textos, redactados en viajes por Asia y América, que conforman el tercer libro:

http://drive.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHeHlaNXlDN09vaEk/view?usp=sharing

Todos los documentales subidos a Youtube:

http://www.youtube.com/user/Botitas2006

Facebook y últimas noticias:

BLOG LIBRE DE PUBLICIDAD Y PATROCINIOS Aquí no encontrarás espacios publicitarios, y tampoco se va a pretender "colocarte" un seguro de viajes, una agencia o un buscador de hoteles o vuelos. Por supuesto que no se te va a vender nada por puro interés comercial, ni encontrarás referencias a agencias -oficiales o no- de turismo. Aquí no se te va a recomendar dónde dormir o comer, ni siquiera cómo moverte porque gestionar todo eso en destino, compañero/a, es la pura esencia de viajar y ya lo sabes hacer tú solo/a. Yo no te voy a intentar adoctrinar, señalar el camino, robar lo vital: el placer de viajar y descubrir por ti mismo/a. Éste, después de años de recorrido, pretende seguir siendo solo un blog escrito de viajero a viajero/a; un blog de las emociones que, para lo bueno y lo malo, regalan la ruta y la convivencia en otras culturas, con otros seres; un blog donde todas y cada una de las experiencias que se cuentan se han financiado de mi bolsillo, han dibujado la más amplia sonrisa en mi rostro, han rodado por mis mejillas transformadas en lágrimas y siempre, siempre, han marcado el latido en mi corazón; un blog, en resumen, de viajero siempre en construcción que pretende ser tan honesto como respetuoso contigo. Sin engaños, sin publicidad.

jueves, 20 de octubre de 2016

Playas de Cozumel

Sorpresa bien positiva en México ya que, fuera de lo increíblemente turístico que es Cozumel, una gringada sazonada de judíos, existen, en la zona oeste de la isla, largos kilómetros de playas donde poder darse un chapuzón en absoluta soledad. No queda mucho más que añadir de este lugar tan inflado de precios como vacío de carácter mexicano, ni más ni menos que la norma común en casi todo el mundo cuando uno se aproxima a una playa de arenas como harina y aguas turquesas. Gracias a Dios quedan todavía aquí lugares virginales ajenos a cruceros de lujo (que descargan por miles de lunes a sábado) y pijochileros que, un pequeño punto a favor de Cozumel, por aquí no asoman mucho cuando la cerveza sube a los dos o tres euros al cambio. En todo caso pocas ganas quedan de regresar en un próximo viaje a Centroamérica dado que la percepción que subyace es que la sombra yanqui alcanza muy fácil hasta estas costas, y no solo por esto, de hecho ya me sorprendió hace un año coincidir con un porrón de gringos en tierras hondureñas que machaban procesionando a Roatán o Utila. Hoy le ha tocado al mar hacer de quitapenas. Ina, por cierto, feliz con el buceo, tanto que dice que aquí es realmente increíble por diversidad, visibilidad y limpieza de aguas y fondos. Algo tendrá Cozumel cuando tanto la bendicen.

martes, 18 de octubre de 2016

Fin de ruta mexicana: Chichen Itzá

Última jornada de ruta en México para visitar Chichen Itzá (en mi anterior visita a este lugar acabé convencido de que no podían juntarse más vendedores de suvenires en un mismo recinto, estaba equivocado una vez más) y desde allí hasta Cozumel vía Playa del Carmen. Días de relax que llaman a la puerta, de buceo para mi hermano y, para mí, de escribir o decidir definitivamente qué capítulos irán al próximo libro. El día veintidós, fecha de volar a La Habana, avanza rápido aunque ahora mismo parezca que resta una eternidad hasta aquello. Entonces volverá la pelea. Aquí ya son las doce y estoy molido. Hora de roncar y lamer heridas.

lunes, 17 de octubre de 2016

Los increíbles cenotes de Homún

Dentro de la búsqueda inevitable de algo mínimamente genuino y no masificado en forma de cenote, ha bastado un minuto de conversación con un taxista emeritense para mandar al carajo a Cuzamá y tirar para Homún. Partiendo del amplio abanico que supone el cinturón de cenotes, el que engloba a buena parte de los más de dos mil seiscientos conocidos, Homún recoge un puñado de ellos relativamente desconocidos y que nos han regalado un día por las entrañas yucatecas sin multitudes de gringos ociosos. Por si fuera poco, partiendo de la base de que hoy es domingo, estaba claro que habría que madrugar para poder disfrutarlos en soledad y a eso de las nueve de la mañana una furgoneta colectiva ya no había tirado en la plaza de Homún. El resto, desayunar unos huevos rancheros, lo mínimo antes de disfrutar y maravillarnos con estos entornos naturales en forma de cámaras abovedadas y aguas turquesas tirando a frías. Chichen Itza toca mañana y, sin tiempo al descanso, directos a media tarde al fin de ruta mexicana en Cozumel durante los próximos cuatro días. Tiempo de buceo para Ina, de relax y repaso de textos para mí, de terminar de definir las visitas en la isla de Cuba a la que volaremos el día veintidós. Queda bacalao por cortar...

domingo, 16 de octubre de 2016

Uxmal, gloria posclásica del maya

Día de visitas en Uxmal, uno de los entornos mejor conservadas de la época tardía de la civilización maya, fácilmente accesible en transporte público desde este Mérida en que descansamos y bajamos revoluciones porque lo más batallado del viaje ya está pasado. Calor sofocante en la capital yucateca para aquéllos que nos movíamos mejor por encima de los dos mil metros sobre el nivel del mar y, además, primeras muecas de desagrado con las actitudes y precios abusivos de casi todo. Si lo primero que te preguntas al llegar a un lugar es "¿por qué demonios me hablan todos en inglés?", no le des más vueltas: ése es el axioma de que estás realmente jodido en un entorno de trileros. Visto lo visto, por lo pronto ya he cerrado los buses para Chichen Itza pasado mañana, uno desde Mérida hasta allí y otro de la vieja ciudad maya hasta Playa del Carmen, toda vez que los precios de excursiones aquí son ridículos, al igual que las entradas. Y no es que, comparativamente con lo que se ve y lo que se paga en otros países, soltar diez euros por ver Uxmal o Chichen Itza sea caro, es solo que otros lugares tan o más prestigiosos en México, del estilo de Palenque o Monte Albán, no pasan de tres euros. Ahí es donde uno se da cuenta de que en Yucatán le van a chulear por todas partes. Ya he dicho muchas veces que esto no es un blog de viajes, de esos con (presunta) información práctica y tal, pero voy a hacer una excepción en la siguiente frase. Así que, por favor, no caigáis en la trampa de hacer tours organizados que aquí son una estafa (andan por quinientos cincuenta pesos o treinta euros SIN incluir entradas, solo transporte y una comida que me la puedo imaginar...) y usad los buses locales que cuestan una fracción y llegan a los mismos lugares. A Uxmal, sin ir más lejos, cuesta ciento veinte pesos el billete de ida y vuelta. Os dejo otro dato que suma ya que en bus público gozas de libertad total y eliges a qué hora llegas, de tal modo que te puedes permitir organizarte la visita sin muchedumbres como ha sido nuestro caso. Mañana toca cenotes y aún tengo que mirar o preguntar por ahí cómo llegar en transporte público a Cuzamá, aparte de cómo conseguir llegar a algún cenote que no esté entre los tres que cubren todos los circuitos organizados y entre los que parece ser, aunque me extraña, que todavía no está el de Bolomchoojol, el más hermoso que yo recuerde.