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"Río Madre", primer libro que resume en leyendas e historia un viaje por la antigua Indochina, disponible en el siguiente enlace:

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"Trémula Pagoda, Corazón Esmeralda", segundo libro con apuntes y vivencias de varios viajes por Tailandia, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHc3NxZVk5UUM2S3M

"El viaje es lo de menos", selección de treinta y cuatro textos, redactados en viajes por Asia y América, que conforman el tercer libro:

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BLOG LIBRE DE PUBLICIDAD Y PATROCINIOS Aquí no encontrarás espacios publicitarios, y tampoco se va a pretender "colocarte" un seguro de viajes, una agencia o un buscador de hoteles o vuelos. Por supuesto que no se te va a vender nada por puro interés comercial, ni encontrarás referencias a agencias -oficiales o no- de turismo. Aquí no se te va a recomendar dónde dormir o comer, ni siquiera cómo moverte porque gestionar todo eso en destino, compañero/a, es la pura esencia de viajar y ya lo sabes hacer tú solo/a. Yo no te voy a intentar adoctrinar, señalar el camino, robar lo vital: el placer de viajar y descubrir por ti mismo/a. Éste, después de años de recorrido, pretende seguir siendo solo un blog escrito de viajero a viajero/a; un blog de las emociones que, para lo bueno y lo malo, regalan la ruta y la convivencia en otras culturas, con otros seres; un blog donde todas y cada una de las experiencias que se cuentan se han financiado de mi bolsillo, han dibujado la más amplia sonrisa en mi rostro, han rodado por mis mejillas transformadas en lágrimas y siempre, siempre, han marcado el latido en mi corazón; un blog, en resumen, de viajero siempre en construcción que pretende ser tan honesto como respetuoso contigo. Sin engaños, sin publicidad.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Al sur de la provincia de las nubes eternas

A estas alturas ya debe ser sabido de sobra que China es un país para soldados de trinchera, para zapadores natos, para viajeros que no solo no rechazan el cuerpo a cuerpo sino que, más bien, lo buscan con deseo voraz. O quizás sea más exacto decir que es el propio cuerpo a cuerpo el que busca al viajero porque éste siempre se ha de pegar, en sentido figurado, con varios tipos para comer, para dormir, para sacar un billete de bus, para encontrar el bus del billete, para ir al baño, para comprar tabaco o mechero y para un largo etcétera que permite desfilar, al cabo de cada agotador día, decenas de rostros de ojos rasgados por delante de ti. El primero no entiende, el segundo no quiere entender, el tercero no quiere ni escuchar, el cuarto coge tu papel garabateado y se encoge de hombros, el quinto llama a un sexto y hablan, y carraspean, y miran en derredor, y se ríen nerviosamente, y se asienten mutuamente con la cabeza, y escupen, y al final te miran divertidos con la expresión temida: no entiendo, no sé dónde, no sé cuál o no sé cómo. Eso un día, eso dos, eso tres, eso una semana… y cuando te quieres dar cuenta, tus límites de comprensión, paciencia, tolerancia, desesperanza y hastío son capaces de asumir niveles inimaginables si lo hubieras pensado al calor del hogar. Al cabo, cuando logras el objetivo, cariacontecido pero orgulloso, vuelves a recordar a Gandhi cuando afirmaba que perder la paciencia es perder la batalla, frase que has de repetirte a menudo por estas lindes hasta hacerse dogma de fe. Y es que viajar, viajar en mayúsculo, cobra sentido real de este modo, mirando hacia fuera pero creciendo por dentro, y sin apenas percibirlo la cotidianidad China ya te está ganando de modo irresistible en cada insignificante acto que se torna en un pequeño gran triunfo.

Por todo lo anterior se deduce que los generales, y con ellos todos esos mandos intermedios de charreras lustrosas incapaces de asumir que esto es un combate en el barro, están de sobra en el dragón chino. China, esta China de principios del veintiuno, no es país para viajeros paracaidistas de esos de Xian, Beijing, Shanghai y Guilin. De hecho creo que la nación los aborrece tanto como ellos acaban odiando China, ese horrible destino donde los baños apestan y los ciudadanos, esos mismos que se te cuelan cada dos por tres con malos modales, son tan indecentes que no hablan ni una palabra en inglés. Pero, con el paso del tiempo, he empezado a creer, a convencerme realmente, de que lo que esos paracaidistas borreguiles de guía en mano o rutas precocinadas odian realmente, aunque no lo quieran admitir, es su propia incapacidad de lidiar con esas decenas de rostros de los que hablaba antes y, acaso por ello, prefieren ceñirse al abc de lo turístico, de la comida puesta en mesa y de los tragos nocturnos con extranjeros como ellos ya que, además, para poner la cruz de “lugar visitado” y chulearse con ello tampoco hace falta recorrerse todo el país. ¡Faltaría más!

Que no os quepa duda de que todo lo mencionado es tan cierto como crudo y, solo de esta manera, partiendo de estas premisas, Libo se presenta con humildad genuina para enriquecer y fortalecer lo del primer párrafo y, con relación al segundo, felizmente certificar que ni un solo general o paracaidista se suele presentar por aquí, lugar descatalogado y perdido en la China más oscura. Ha de ser obligatoriamente de ese modo y por esa causa, el miedo atroz a las capacidades de uno mismo, porque de lo contrario sería imposible entender cómo absolutamente ninguno de esos segundos, con su bagaje viajero tan impecable, ha osado jamás visitar un entorno tan sublime como el que esconde Libo por cualquier punto cardinal en un entorno para el que se quedan cortos los adjetivos.

Todo aquí es una ecuación perfecta. Suma los lagos de colores de Jiuzhaigou, suma el entorno kárstico del área de Guilin y tendrás un cociente de preciosidad solo para tus ojos. Fue una recomendación, el recuerdo imperecedero de que China y sus gentes encierran una profundidad y belleza de fosa abisal, el recuerdo de las palabras de una chica de corazón inmenso. Ya ves, Sommens, una vez más tenías razón, Libo es un escándalo de hermoso para cualquiera que ose remar hasta sus orillas y especialmente para este viajero, trincherista y zapador, que jamás perdió la esperanza en ti y en tus palabras hasta que alcanzó esta arcadia. Que sepas que estos días me has vuelto a acompañar, precediéndome de nuevo en cada recodo, en un pedazo precioso de mi caminar por la vida. Gracias de corazón. 

P.S. Punto y aparte con estas preciosas imágenes a la naturaleza china por este año. Hoy relax con compras por Libo, recuperándome un poco de la fatiga (ayuda a que el odiómetro baje unos puntos) y chequeando unos móviles para mudar el mío ya obsoleto. Mañana bus a Chongqing, paliza de ocho horas, para rematar con el apartado histórico de las cuevas budistas de Dazu en day-trip y otro pueblo, en Sichuan, del que he leído maravillas y pretendo visitar haciendo un par de noches o tres: Langzhong. Como afortunadamente aún queda líquido en la hucha, los deberes en forma de trabajo de escritura esperan en la añorada Myanmar (ya tengo ganas de llegar) y hoy mismo me ha llegado el e-mail de Air Asia para hacer el check-in online del vuelo Chongqing-Bangkok :-)  


1 comentario:

Anónimo dijo...

hi bro!
Otra entrada chuli, como la del sábado. Figurada o no lo que yo leo simpre es el sedimento que llevan tus escritos, esa parte de ti que invisible, compartes a traves de tus palabras y que son lo que mas disfruto. Sé q tu gran memoria guardará todo aquello q ves y que sientas por esas tierras, la mia se queda con lo q considero mas valioso de lo que leo. No vueles tan alto por china q dejes de experimentar lo que ella te guarde aunque tenga que sacarselo a bayoneta. Recuerda q myamar y thailandia te espera cócalo pero volar muy alto hace q experiencias feas o no mueran al derretirse tu cera e ícaro no deje de disfrutar lo que el mundo ofrece a tu paso.
Ps: aun no he desmontado ninguna wind turbine pero ya he empezado con una cortadora de fiambres que he pillado por aqui ;-) pena lo de sommers pero ella cumplio su función, sino Libo hubiera sido un desconocido. Alli volaste bajo para poderlo admirar y q parte de su esencia te impregnara. Habra mas sommers no lo dudes siempre y cuando decidas cambiar una tostada el viernes por la tarde por lo q aquellos lares te pueden ofrecer. Un abrazote de esos mio. Take care