LIBROS, DOCUMENTALES, FACEBOOK...

"Río Madre", primer libro que resume en leyendas e historia un viaje por la antigua Indochina, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHS0pJWmlHZ0lvZDA

"Trémula Pagoda, Corazón Esmeralda", segundo libro con apuntes y vivencias de varios viajes por Tailandia, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHc3NxZVk5UUM2S3M

"El viaje es lo de menos", selección de treinta y cuatro textos, redactados en viajes por Asia y América, que conforman el tercer libro:

http://drive.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHeHlaNXlDN09vaEk/view?usp=sharing

Todos los documentales subidos a Youtube:

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BLOG LIBRE DE PUBLICIDAD Y PATROCINIOS Aquí no encontrarás espacios publicitarios, y tampoco se va a pretender "colocarte" un seguro de viajes, una agencia o un buscador de hoteles o vuelos. Por supuesto que no se te va a vender nada por puro interés comercial, ni encontrarás referencias a agencias -oficiales o no- de turismo. Aquí no se te va a recomendar dónde dormir o comer, ni siquiera cómo moverte porque gestionar todo eso en destino, compañero/a, es la pura esencia de viajar y ya lo sabes hacer tú solo/a. Yo no te voy a intentar adoctrinar, señalar el camino, robar lo vital: el placer de viajar y descubrir por ti mismo/a. Éste, después de años de recorrido, pretende seguir siendo solo un blog escrito de viajero a viajero/a; un blog de las emociones que, para lo bueno y lo malo, regalan la ruta y la convivencia en otras culturas, con otros seres; un blog donde todas y cada una de las experiencias que se cuentan se han financiado de mi bolsillo, han dibujado la más amplia sonrisa en mi rostro, han rodado por mis mejillas transformadas en lágrimas y siempre, siempre, han marcado el latido en mi corazón; un blog, en resumen, de viajero siempre en construcción que pretende ser tan honesto como respetuoso contigo. Sin engaños, sin publicidad.

martes, 29 de enero de 2013

Breve carta (errada) para Roland Castillo

¿Y ahora qué? Uno llega a la conclusión de que, en muchos aspectos, un ciclo se acabó. Obviamente las deficiencias en la escala de valores de sociedades como la brasileña o la peruana con la propia, la vivida en rincones de Asia, llevan a uno a pensar, angustiado, en que todo el viaje ha sido un hola y un adiós. La indiferencia, la incomprensible falta de sensibilidad ante el robo, la extorsión, la propia imagen respetable del turista como persona… todo ello me lleva a desear borrar de un plumazo el rincón inmenso que es el continente sudamericano. Aunque igual me equivoco… Quiera Dios…

Pese a que queden las bonitas fotos, los vídeos… ya nada es verdadero. Ni habrá nuevos amaneceres deseosos de esas latitudes. Ya no queda un resquicio de alma que crea en una sociedad tierna. ¿Debo escribir mi propio réquiem? Si allí solo se puede alumbrar el encogerse de hombros ante el dolor ajeno, ¿qué demonios puede un viajero aprender entre sus vástagos? Se perdieron los hierros calientes, se perdieron como arenas tamizadas los saberes de lo que está bien o mal. Allí decayó todo eso. Si solo puedo aspirar y esforzarme en pretender ganar un mínimo, ¿cómo viajar para, sencillamente, no perder? Ni necesito Sudamérica ni sus gentes parecen poder aportarme nada. Aunque igual me equivoco… aunque si pienso en Roland aún me pueda prender la llama de la duda… Quiera Dios...

A ti te lo repito, Roland. A ti que compartiste unos minutos de fe y confianza mutua entre desconocidos, la misma que nos llevo a hablar de mitos y leyendas propios de gente Inca o gente Lao, a compartir emocionados momentos literarios camino de Urubamba en una combi que traqueteaba por caminos de barro y asfalto en jirones, a que me regalaras y dedicaras alguna de tus obras escritas, a que hicieras llorar de emoción a mi madre y su destino en esta vida... A ti te lo repito, Roland: tu sociedad no se muere por la inanición de su policía, se muere porque los supervisores de esa sociedad, vosotros, los ciudadanos, no llegáis a compartir un concepto de sociedad en que el robo sea pena capital. Lo hablamos, Roland. Lo sufrimos, Roland. Aunque igual me equivoco… Aunque igual nos equivocamos… Quiera Dios…  

Y si un día vuelvo, Roland, que sepas que solo tu imán me guiará por aquellas tierras, porque yo no creo en tus congéneres, y hace mucho tiempo dejé de creer en las fotos de recuerdo que, como todo, marchitan con el peso del tiempo. Solo si es por volver a charlar contigo, pleno de emoción surcando los andes o la meseta de Bolaven, volando, enredados en las sienes de Chaskiq Lucero o Khun Bulom… En busca de un sueño... Quiera Dios…

P.S. ¿Y ahora qué? Pues solo ahorrar. Montar los vídeos de este viaje y los de Malasia y Tailandia del pasado Octubre-Noviembre (el de México y Cuba lo reharé cuando consiga recuperar la zona de Oaxaca y Monte Albán que aún está esperando ser recatada en el disco duro de la vieja videocámara, y eso será en Bangkok dentro de un tiempo). También será tiempo de preparar y seguir escribiendo para el segundo libro porque el regreso a Myanmar va a ser dentro de poco. Y, como no, otorgar el descanso que me pide el cuerpo, aunque el tramo de Semana Santa está en menos de ocho semanas y, lo quiera o no, sé que en unas horas volveré a estar soñando a golpe de click de ratón por cualquier buscador de internet camino de… ¡quién sabe!... pero me escribió una amiga desde el lejano oriente ;-)

¡Qué sería del viajero, del viaje en sí, si no buscara personas!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

pero me escribió una amiga desde el lejano oriente ;-)

No sabia que Tucata sabe escribir...jeje!

Veo que no te gusto mucho este viaje...otros mejores vendran.

Saludazos

Any dijo...

Amen, más de acuerdo no puedo estar !!!

No me asombra demasiado lamentablemente, ya se comenzaba a sentir hace mucho tiempo y quizás por esto hace mas de 10 años que no regreso con calma a América... solo acumulo 30 días en 10 años, contra cientos y cientos en Asia.

Aunque sueño con volver a la América desconocida a las hordas de turistas pueblitos rurales perdidos en las pampas uruguayas o argentinas, aldeas del altiplano profundo y encontrar otra cosa y decir me he equivocado...

La América del "Turista" y las grandes ciudades corruptas por el dinero y el poder, nunca volverán a ser lo que eran, hasta que cambie el Mundo y todos nos demos cuenta que no hay que imitar a los yankees en la acumulación de riquezas sino a los asiaticos en la acumulación de sonrisas.

Que gratificante es leerte !!
Un abrazo enorme.