LIBROS, DOCUMENTALES, FACEBOOK...

"Río Madre", primer libro que resume en leyendas e historia un viaje por la antigua Indochina, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHS0pJWmlHZ0lvZDA

"Trémula Pagoda, Corazón Esmeralda", segundo libro con apuntes y vivencias de varios viajes por Tailandia, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHc3NxZVk5UUM2S3M

"El viaje es lo de menos", selección de treinta y cuatro textos, redactados en viajes por Asia y América, que conforman el tercer libro:

http://drive.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHeHlaNXlDN09vaEk/view?usp=sharing

Todos los documentales subidos a Youtube:

http://www.youtube.com/user/Botitas2006

Facebook y últimas noticias:

BLOG LIBRE DE PUBLICIDAD Y PATROCINIOS Aquí no encontrarás espacios publicitarios, y tampoco se va a pretender "colocarte" un seguro de viajes, una agencia o un buscador de hoteles o vuelos. Por supuesto que no se te va a vender nada por puro interés comercial, ni encontrarás referencias a agencias -oficiales o no- de turismo. Aquí no se te va a recomendar dónde dormir o comer, ni siquiera cómo moverte porque gestionar todo eso en destino, compañero/a, es la pura esencia de viajar y ya lo sabes hacer tú solo/a. Yo no te voy a intentar adoctrinar, señalar el camino, robar lo vital: el placer de viajar y descubrir por ti mismo/a. Éste, después de años de recorrido, pretende seguir siendo solo un blog escrito de viajero a viajero/a; un blog de las emociones que, para lo bueno y lo malo, regalan la ruta y la convivencia en otras culturas, con otros seres; un blog donde todas y cada una de las experiencias que se cuentan se han financiado de mi bolsillo, han dibujado la más amplia sonrisa en mi rostro, han rodado por mis mejillas transformadas en lágrimas y siempre, siempre, han marcado el latido en mi corazón; un blog, en resumen, de viajero siempre en construcción que pretende ser tan honesto como respetuoso contigo. Sin engaños, sin publicidad.

jueves, 25 de agosto de 2011

Un bonito e-mail

> Hola Botitas,
>
> Mi nombre es Gabriel y soy un chico de Madrid que el próximo 16 de septiembre partirá a Tailandia para pasar un mes en ese maravilloso país.
>
> No soy un viajero experimentado, pero sé muy bien qué clase de viajero soy.
>
> Buscando información por la red, encontré tu blog y empecé a perderme por las decenas de entradas que lo componen.
>
> Tus relatos despertaron en mí el viajero (no turista) que llevo dentro y la esperanza de poder regresar de Tailandia con la sensación de conocer la verdad de ese país.
>
> Toda una serie de razones personales me impiden, a mi pesar, permanecer por allí tiempo indefinido para poder perderme, dejarme a atrapar y caminar sin rumbo fijo como desearía.
>
> Me he cansado de saltar de un lado a otro de la red y encontrar las mismas recomendaciones y rutas que creo que me harán regresar a España sintiendo que he sido un borrego más que me han conducido al antojo de la explotación turística.
>
> He empezado a trazar un borrador de viaje, que no pretende ser una ruta rígida que me impida olvidarme del tiempo y dejarme llevar. Sin embargo, luego sé que los días vuelan y, aunque las malas experiencias y decepciones forman parte del encanto de viajar, me gustaría minimizarlas y sentir que este ha sido uno de los viajes más auténticos de los que me queden por hacer.
>
> Por esto quería compartir este pequeño borrador contigo, que no es más que una serie de posibilidades que iré cogiendo o dejando según me plazca en mi camino y hasta que agote el tiempo.
>
> Espero que puedas regalarme algo de tu experiencia y, al menos, nombrar algunos lugares al azar de los que no haya oído todavía hablar y que me descubran esa Tailandia auténtica que estoy buscando. Algunos de esos nombres que ya he leído en tu blog y que la intuición me dice que, como a ti, me van a encantar.
>
> Un plato, un bar, una persona, una calle, una carretera, una hora, un consejo...
>
> Trazos:
>
> - Aterrizo y despego desde Bangkok.
>
> - Chiang Mai - Chiang Rai. Alquilar una moto y perderme por los alrededores.
>
> - Sukhotai
>
> - Provincia de Nan - Trekking de 4 días sin elefantes ni rubios de piel blanca. Haría mil hasta conocer el último centímetro. Pero si hay que elegir, con cuál me quedo?
>
> - Perderme por Isan entre 15 y 20 días.... De qué huyo y porqué lugares o gentes me dejo atrapar?
>
> - Terminar 7 días en alguna playa casi virgen: Ko Tarutao y sus vecinas?? Creo que en Octubre voy a comerme todo el monzón todavía.
>
> ......................
>
> Gabriel

martes, 9 de agosto de 2011

Próximos cuatro meses

Ya definitivo, fechas y lugares, por si a alguien le cuadran para tomar unos tragos (que no va a ser todo escribir sobre Indochina, joer... ;-)

17 Septiembre-18 Octubre
Beijing y Xian en una semana, zonas limítrofes de Qinghai, Gansu y Sichuan (Amdo tibetano) en unas 2 semanas, norte de Yunnan en una semana, Yangshuo en 3-4 días y vuelo a Phuket desde Hong Kong.

19 Octubre-27 Octubre
Krabi o Koh Tao una semana

2 días en Bangkok para recados y cena con 2 amigos (Ta y faro)

30 Octubre-20 Noviembre
Laos y pueblos Mekong (Nakhon Phanom, Mukdahan) en 3 semanas

21 Noviembre-16 Diciembre
Camboya inédita y un par de zonas de sur y centro de Vietnam en casi 4 semanas

Creo que tengo caducada la tarjeta sim de True que utlicé el año pasado en Tailandia, así que pillaré otra en el 7-11 y publicaré aquí el número para estar localizable en cuanto la active. La china, por contra, creo que sigue "viva" pero no recuerdo el número y aquí no engancha cobertura o sea que en Beijing ya sacaré el número y lo publicaré asimismo.

En India, ya con vuelos internos cerrados, serán 20 días, del 30 de Diciembre al 18 de Enero de 2012, a repartir por Amritsar, Ajanta y Ellora, Orchha, Khajuraho, Varanasi y Jaipur. Me duele no acercarme a Orissa pero, como siempre, una gran excusa para regresar. Y de más allá de Enero de 2012 solo sé seguro que regresaré a Myanmar con ganas de escribir, bien en Abril, Julio o en la escapada larga de Septiembre a Diciembre. Y lo cierto es que solo con la ilusión de volver a pisar la pagoda Schwedagon ya me vale en lo que a ilusión y expectación se refiere :-)

P.S. Ta, tu tranqui, que ya sabes que solo me pongo transcendente y melancólico cuando bebo, o sea... errrrr... casi nunca. Espero no tener que llamarte desde Laos para ver si, por casualidad, conoces al taxista que se acaba de llevar mi móvil dejándome un poco intoxicado a la puerta de mi pensión en Luang Prabang, jajaja... Tú ya sabes ;-)

lunes, 8 de agosto de 2011

Sucedió en Luang Prabang

Y ya van cerca de 90 páginas, así que creo que es hora de echar el alto. He pasado unas semanas realmente entretenidas dando un poco de forma al texto que luego será nutrido, revisado y completado por la ruta en Indochina. También ha sido complejo y duro por momentos, rescatando textos en inglés, buscando unos recursos imposibles en castellano y apenas simbólicos en otros idiomas. Pero eso ahora no importa. Me quedo con la ilusión y ganas de perderme por allí, estos días más acentuadas que nunca, bañadas por las muchas cervezas que me acompañaron en esta mi otra ruta mientras machacaba las teclas. Quiera Dios, o Buda, que no desfallezca una vez allí, que no me abandone la fe, y consigua darle un sentido final que pueda llegar hasta vosotros y animaros un poco más a los que leais el resultado definitivo, porque de eso se trata al igual que con los videos, a visitar y compartir momentos muy especiales con las necesitadas gentes del sudeste asiático. Os dejo el último fragmento... De momento.

"Lo cierto es que no hizo falta que subiera para que, esa misma noche, me contara la historia que empezaba en Phusi observando las lejanas montañas de la ribera este del río Mekong, aún así tampoco nos faltó tiempo para tomar tragos de lao lao mientras desgranaba otras circunstancias y añejos saberes propios de los Lao o de Luang Prabang. Recuerdo que en otro momento, a última hora, cuando ya apenas quedaban unos perros moribundos que paseaban por la cercanía del cercano Wat Mai, se quedó mirando fijamente a un can color canela, de estos de mil padres, sin raza definida, tan pequeño y rabicorto como enfermizo y débil en apariencia.

-Allí, en Sapein, ¿vuestro Dios cuida de los perros?-.Dijo con indisimulado interés mientras vertía otra taza de humeante café y esperaba ansioso que se posaran los pozos para sorber un trago.
-Allí antes era parecido a esto, en los pueblos los perros tenían un dueño y vivían libres, no conocían las cadenas, y tampoco eran el capricho de ningún urbanita desamparado. Eran libres y se establecía una relación de respeto y cariño entre los ciudadanos y los animales. Pero ahora todo eso cambió, los perros viven encerrados en casas de unos pocos metros cuadrados, ya no comen huesos ni sobras, son considerados parte de las familias modernas aunque para ello les hayan suprimido su libertad y naturaleza. Si salen a la calle van atados e, incluso, llevan un bozal para no ladrar. Dicen que es por beneficio de la sociedad porque como son animales poco higiénicos y salvajes hay que tenerlos controlados. En realidad esa no es mi manera de entenderlo, pero…-.Encojo los hombros y me trago una muestra de absoluta disconformidad con la realidad de mi tierra ya que añoro una libertad y respeto que encuentro permanentemente en cada bocanada de aire que aspiro por la tierra Lao.

Me mira confundido, dudo si ha llegado a comprenderme, ladea la cabeza y sigue hablando mientras vuelve a perder su mirada en uno de los cielos estrellados más hermosos que jamás podrán contemplar tus ojos. La inmensa luna llena generaba, si cabe, un matiz aún más intenso de interés en la figura del enjuto dueño de la pensión que simulaba, para mí, una enciclopedia cuando abría la boca.

-Los perros no son animales sucios, más bien son higiénicos-. Suele liar una especie de cigarros con una hojas verdes y finas, con hebras y todo, similares a los cheeroth birmanos, prende uno de ellos y paladea con calma mientras las arrugas de su rostro, al contraluz del brillo lunar, simulan surcos en campos arados alumbrados una vez se difumina la neblina de su tabaco y en los que momentáneamente se posan mosquitos que rápidamente desaparecen acaso espantados por el incienso especial que ponía todas las noches al pie de la barandilla. –Aquí en Laos contamos una historia acerca de eso…-.

Así conocí la historia del perro y su manera de mear. A veces resulta abrumador como el inherente deseo humano de dar un sentido a todo puede generar historias tan simples y hermosas como esta en la que valores aún vigentes en la sociedad Lao y acaso olvidados en occidente como el respeto y la perseverancia lucen como neones brillantes. Contaba el abuelo Lao que, en el origen de la vida, en el Reino Celestial, el perro solo tenía 3 patas por lo que vivía realmente afligido porque no podía correr tan rápido como otros animales ni podía tampoco saltar tan alto o tan largo como los que tenían 4 patas.

-Oh, gran Indra-. Suplicaba el atormentado can. -Dame por favor una cuarta pata como has hecho con el resto de animales-.
-Pero ya no me quedan patas para dar-. Replicó el Dios. –Se las he dado a todos los animales que vinieron antes. Llegas a demasiado tarde, perro-.
-Oh, por favor, venerado Indra-.Se lamentaba y repetía el perro, furibundo de su mala fortuna. Maldecía por lo bajo su destino temporalmente hasta que se decidió a jugar su última carta.-Si no me das mi cuarta pata, mi gran Dios Indra, no bajaré a la tierra-. Dijo con determinación.
-Te he dicho que no me quedan más patas para darte, las he dado todas. Solo me quedan las patas de mi silla así que, ya que insistes y parece que realmente lo deseas, puedes coger una de ellas-. Sugirió Indra
-Gracias, mi adorado Indra. Ahora podré saltar tan alto y tan lejos como los demás y además podré competir en velocidad con ellos-. Dijo el emocionado perro.
Indra quedó gozoso y aliviado pero al mismo tiempo, pensativo, recordó al can:
-Ahora tienes la pata de mi silla, perro, así pues debes prometer mantenerla limpia de cualquier manera y en cualquier situación posible-. Ordenó Indra
-Si, señor-. Confirmó el extasiado chucho, quien, en volandas por la emoción que le superaba, prometió. –Fíjate si la cuidaré que, incluso cuando mee, levantaré la pierna para mantenerla limpia y seca, y todo en honor y respeto por ti, mi venerado Dios Indra-."