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"Río Madre", primer libro que resume en leyendas e historia un viaje por la antigua Indochina, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHS0pJWmlHZ0lvZDA

"Trémula Pagoda, Corazón Esmeralda", segundo libro con apuntes y vivencias de varios viajes por Tailandia, disponible en el siguiente enlace:

http://docs.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHc3NxZVk5UUM2S3M

"El viaje es lo de menos", selección de treinta y cuatro textos, redactados en viajes por Asia y América, que conforman el tercer libro:

http://drive.google.com/file/d/0Bx3BulzM-UhHeHlaNXlDN09vaEk/view?usp=sharing

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BLOG LIBRE DE PUBLICIDAD Y PATROCINIOS Aquí no encontrarás espacios publicitarios, y tampoco se va a pretender "colocarte" un seguro de viajes, una agencia o un buscador de hoteles o vuelos. Por supuesto que no se te va a vender nada por puro interés comercial, ni encontrarás referencias a agencias -oficiales o no- de turismo. Aquí no se te va a recomendar dónde dormir o comer, ni siquiera cómo moverte porque gestionar todo eso en destino, compañero/a, es la pura esencia de viajar y ya lo sabes hacer tú solo/a. Yo no te voy a intentar adoctrinar, señalar el camino, robar lo vital: el placer de viajar y descubrir por ti mismo/a. Éste, después de años de recorrido, pretende seguir siendo solo un blog escrito de viajero a viajero/a; un blog de las emociones que, para lo bueno y lo malo, regalan la ruta y la convivencia en otras culturas, con otros seres; un blog donde todas y cada una de las experiencias que se cuentan se han financiado de mi bolsillo, han dibujado la más amplia sonrisa en mi rostro, han rodado por mis mejillas transformadas en lágrimas y siempre, siempre, han marcado el latido en mi corazón; un blog, en resumen, de viajero siempre en construcción que pretende ser tan honesto como respetuoso contigo. Sin engaños, sin publicidad.

miércoles, 29 de julio de 2009

Un apátrida

Erá un apátrida. Eché media tarde charlando con unos chavales de Zaragoza, los descubrí por casualidad, uno llevaba una camiseta típica de la tierra y eso me hizo volver sobre mis pasos y charlar con ellos, de Vietnam, de China, ... en realidad callejeaba buscando la nueva guía de Birmania, la vi en Bangkok original y pensaba que encontraría aquí, en Hanoi, la copia. Craso error. En realidad no encontré ni la vieja ... ni usada ni copiada. Al menos me da que Birmania seguirá siendo esa isla en medio del océano por mucho tiempo.
Iba a decir que me aburrí de buscar, me senté a tomar una Bia Hoi y apareció él. Iba de blanco inmaculado, con sombrero panamá a juego. Delgado, con barba cana y cuidada. Se sentó a mi lado, intercambió 3 palabras en vietnamita con la propietaria del barril sobre suelo anónimo.
- ¿Puedes hablar vietnamita? - pregunté al rato.
Ambos habíamos estado observandonos de reojo, midiendo y catalogando al otro.
- No - respondió. - Solo unas pocas palabras. Es un idioma muy difícil -.
Las cervezas se alternaban quedamente, sin prisa, muy alejadas del ritmo frenético juvenil de Bia Hoi Junction. Era inglés, nacido en Alemania, criado en el mundo, Francia, Chipre, España (había pasado meses en Barcelona, su español era más que aceptable). Ahora, después de 3 años en China, llevaba ya 10 meses en Hanoi. Trabajaba de profesor de inglés y hacía muchos duros, dinero fácil decía, arrastraba mucho el "ea" de "easy money" para enfatizar lo sencillo que le resultaba ganarse un buen puñado de dólares.
- ¿Has estado en Sapa? - me preguntó una que convergimos en el gran fútbol que hacía el Barça. Cuando llegas a un acuerdo charlando sobre algo es importante cambiar de tema, hacer ver que la conversación está siendo agradable.
- Todavía no. Creo que puede ser demasiado turístico para mi-.
- Lo es. Pero aún así es maravilloso-.
Solía escaparse los 3 días a la semana que le regalaba su gran trabajo. Había conocido a una familia Viet y solía pasar el tiempo con ellos. Me habló de los tugurios para expatriados, algunos tan sórdidos como los del Old Quarter para turistas. A estos les gusta mezclarse entre ellos y a aquellos también. Los vietnamitas suelen quedar para las postales.
Se excusó un segundo para regresar al cabo de unos minutos.
- ¿Fumas hierba? - inquirió con expresión medio golosa medio pícara.
- No. Quizás cuando era joven-.
- Tenía que ir a por ella donde mi "camello". Aquí es de muy buena calidad. ¿Sabes? yo también estuve muchos años sin fumarla. Pero fue en un viaje a Camboya, probé la "happy pizza", ¿la conoces? ... -.
Asentí con la cabeza.
- ... Fue increible. Me encantó el sabor. De ahí a fumarla solo hay un paso -.
Las cervezas me transportaban a la cama pero los efluvios del alcohol animaban al apátrida. Divagaba sobre las chicas vietnamitas, se volvía golfo por momentos. Y sonreía. De manera pícara bajo el panamá.
Decidí que era hora de recogermé, decline su invitación de conocer un poco más a la sociedad Viet en su vertiente femenina. Su imagen se difuminó engullida por un mar de motos, sombreros non y ruido infernal.
Ahora llueve en Hanoi, el día languidece poco a poco. La historia resuena en mi mente, no echaba nada de menos ni nadie le esperaba. Era un espíritu libre. Se llamaba Mike. Si topas con él en un Bia Hoi y entablas conversación creo que puedes sentirte afortunado. No es un típico turista. Como decía, solo un apátrida, con la joven noche de Hanoi por meta. La críptica despedida lo decia todo. Anytime (en cualquier momento), anywhere (en cualquier lugar), who knows? (¿quién sabe?).
Solo miedo. Había dado clases en una ciudad a 100 kilómetros de Wuhan. Le daba realmente miedo volver a recoger sus escasas pertenencias olvidadas desde hacía 10 meses en una casa en lo profundo de la China más rural. Por las personas, por los sentimientos, por lo duro y áspero de dejar atrás. Pensaba que la gente sin patria sabía lidiar con estas situaciones. Él me hizo ver lo equivocado que estaba. Pero pese a los sentimientos, pese al apego ... era y seguiría siendo solo un hombre sin patria.

1 comentario:

Pablo Ibáñez dijo...

Ojalá hubiese estado allí con vosotros... Siempre ocurren cosas especiales alrededor de la bia hoi.